Aceptar o renunciar a una herencia: ¿qué debes tener en cuenta?
Recibir una herencia no siempre significa obtener únicamente bienes o dinero. La herencia también puede incluir préstamos, impuestos pendientes y otras deudas de la persona fallecida. Por ello, conviene conocer su contenido antes de tomar una decisión.
Aceptar o renunciar tiene consecuencias importantes y, con carácter general, la decisión es irrevocable. El asesoramiento de un abogado de herencias permite revisar el patrimonio, comprobar las obligaciones pendientes y elegir la alternativa más adecuada para cada heredero.
¿Qué implica aceptar una herencia?
La aceptación puede ser expresa, mediante una declaración formal, o tácita, cuando el heredero realiza actos que evidencian su intención de quedarse con la herencia. Si se acepta de forma pura y simple, se reciben los bienes y derechos, pero también se responde de las deudas hereditarias incluso con el patrimonio personal. Antes de aceptar, es recomendable solicitar información sobre cuentas bancarias, inmuebles, préstamos y posibles obligaciones pendientes. También debe valorarse el coste de los impuestos y de los trámites necesarios para adjudicar los bienes.
Aceptar la herencia a beneficio de inventario
Cuando existen dudas sobre las deudas, puede estudiarse la aceptación a beneficio de inventario. Esta opción permite separar el patrimonio del heredero del patrimonio hereditario, de modo que las deudas se pagan hasta donde alcancen los bienes recibidos. Para utilizarla deben cumplirse determinados requisitos y formalidades, entre ellos la elaboración de un inventario fiel de los bienes, derechos y obligaciones de la herencia. Es una alternativa especialmente útil cuando no se conoce con claridad la situación económica de la persona fallecida.
¿Cuándo puede ser conveniente renunciar a una herencia?
Renunciar puede ser recomendable cuando las deudas superan el valor de los bienes o cuando aceptar genera obligaciones que el heredero no desea asumir. La renuncia debe formalizarse ante notario en escritura pública y no puede hacerse solo sobre una parte de la herencia. Antes de decidir, también es importante comprobar quién recibirá los bienes después de la renuncia y analizar sus posibles efectos fiscales, ya que no produce las mismas consecuencias renunciar sin condiciones que hacerlo en favor de una persona concreta. Por ello, no conviene vender, retirar dinero o disponer de bienes hereditarios antes de recibir asesoramiento, pues determinados actos podrían interpretarse como una aceptación tácita.
